viernes, 15 de noviembre de 2013

El Desafío de los 30 días: días 10, 11, 12, 13 y 14. Seguimos con las batallitas

Por diferentes motivos, sigo agrupando en una única entrada varias de las respuestas del Desafío de los 30 días. Un desafío que está siendo, como ya dejé caer anteriormente, un repaso a los muchos años como aficionado a los juegos de rol poniendo negro sobre blanco (en este caso es precisamente al revés) diferentes historias y batallitas. Pero no todo van a ser teorías aburridas, ¿no?

Por tanto voy a proseguir con otro bloque de preguntas que, curiosamente, no me van a ser demasiado fáciles de responder todas ellas.

Día 10: La historia que siempre recuerdas con tus amigos

Es muy difícil que yo responda con una única historia a esta respuesta por varios motivos. Depende mucho de con quienes esté recordando antiguas partidas (he tenido gran cantidad de diferentes grupos de juegos) ya que dependiendo del grupo, el juego al que más sesiones le dedicábamos variaba.


Pero por comentar una que se me viene a la cabeza así a bote pronto, nos trasladamos a Planescape (AD&D), donde intentábamos acceder a la casa de un tipo que se hacía llamar  El tocacampanas. Sí, a nosotros también nos parecía bastante ridículo y cómico el nombrecito. Pero entre el grupo de jugadores tomo fuerza la idea de que ese individuo tenía que ser un tipo muy peligroso, ya que si nadie osaba mentarle de forma jocosa cuando le nombraba, debía ser por algo. Cosa extraña...

El tal Tocacampanas vivía en un edificio bastante curioso: poseía una planta baja, pero contaba con una pequeña torre que partía del mismo interior del edificio y que se situaba en un extremo (no era una torre anexa, si no incrustada). En lo más alto de la torrecilla estaba nuestro objetivo, la habitación del dueño de la casa y un pesado cofre que poseía. Ya habíamos tratado de acceder en una ocasión (gracias a un hechizo de invisibilidad), pero la cosa se complicó y tuvimos que cancelar la misión. Pero claro, éramos tozudos y a la noche siguiente volvimos a la carga (aprovechando que el Tocacampanas se ausentaba bastante a menudo). En esta ocasión solo volveríamos a intentarlo dos personajes del grupo (entre los cuales estaba mi personaje), y algunos quedarían en el exterior para avisarnos de cualquier complicación, crear alguna distracción o, simplemente, ayudarnos.


El caso es que al fin logramos acceder a la habitación para tratar de "despistar" el cofre entero (puesto que no podíamos abrirlo). Íbamos a descolgarlo por una de las ventanas (cuyas rejas previamente habíamos "eliminado"). De repente, nos llegó el aviso (tarde) desde el exterior de que el Tocacampanas había regresado y que corríamos peligro. En ese momento se abrió la puerta de la habitación, y allí apareció delante de nosotros cerrándonos la única escapatoria posible. Los dos jugadores nos miramos y pensamos exactamente lo mismo: ¡saltamos por la ventana!. La cara del Dj era un poema, porque no esperaba esa reacción. Le pedimos que nos dijera la altura para calcular daño, ya que caeríamos sobre el tejado de la planta baja y desde ahí, nos descolgaríamos a la calle. Con todos los datos calculados, proseguimos adelante con la locura, porque preferíamos comernos unos cuantos dados de daño que enfrentarnos a esa "supuesta" bestia.

Y así ocurrió que, cualquier habitante de Sigil que hubiera estado mirando hacia la torre del Tocacampanas, vería esa noche dos siluetas despeñándose por una ventana, golpeándose contra el tejadillo de la planta baja y dejándose caer a la calle con muchas magulladuras, golpes y un cofre dando tumbos. La ayuda del exterior fue esencial para la huida final.

Lo curioso es que jamás supimos si el tipo era muy poderoso o no, pero la cara del DJ nunca se nos olvidó. Posiblemente esta sea una de esas historias que es mejor ver y vivir que contar, pero aquí os la dejo.

Día 11: El Personaje favorito que has llevado

Esta es bastante sencilla, ya que es uno de los personajes con los que más he jugado, que estuvo "en activo" durante años y que gracias a las diferentes campañas y aventuras, era bastante poderoso. Se trata de un personaje para MERP, un Dunedain Montaraz  de nombre Feadin y que venía a ser una especie de creación personal (en mi adolescencia) siguiendo los pasos de Aragorn, mi personaje favorito de El Señor de los Anillos.

Lo que ocurre con estos personajes antiguos después de tantos años, es que al revisar esa creación con ojos más adultos ves muchas posibilidades de mejora, cambios y diseño que lo mejorarían y lo harían singular y menos tópico (y no me refiero a las reglas precisamente). Este personaje estaba tocado por la suerte, ya que en los momentos adecuados solía sacar una gran tirada: derrotó al Guardián del Agua, como he comentado en la anterior entrada, "limpió" un túmulo en el que habitaba un tumulario de gran nivel, conoció a Gandalf...pero gracias a él me percaté que MERP (y sus aventuras oficiales) no eran demasiado fieles en algunos aspectos a la ambientación de La Tierra Media (nivel de magia, objetos mágicos...). Una tarde terminé regalando infinidad de objetos mágicos a otros jugadores (bastante poderosos y tan peculiares que no me resultaban muy adecuados para esta ambientación) porque no me gustaba en lo que se había convertido..


He tenido otros personajes que me han gustado bastante (si todavía los recuerdo...): una semielfa maga/guerrera de la facción de los Sensibles en Planescape (creo que mi único personaje femenino), un elfo shadowrunner, un ambicioso noble inglés (¡¡en Ravenloft!!), un Toreador muy "especial" en Vampiro, un mercenario en Star Wars...

Día 12: El enemigo favorito al que te has enfrentado

Difícil pregunta, porque puede tomarse desde dos puntos de vista diferentes: ¿el enemigo favorito en un enfrentamiento directo, o aquel que te puede llegar a volver loco manipulando todo desde las sombras y haciéndote la vida imposible?.

¿Quién no recuerda el enfrentamiento contra un Dragón, por ejemplo?, pero creo que el segundo tipo de enemigos puede dar mucho más juego, ya que incluso no tiene porque dejar de ser un poderoso adversario que en al final de la historia descubra su presencia para enfrentarse directamente a los personajes (o no...que no sé exactamente que es lo peor).

Si hiciera un repaso pormenorizado seguramente encontraría varios enemigos dignos de mención, pero mientras escribo estas líneas recuerdo a dos que, cada uno a su modo, se han ganado el derecho a ser recordados.

El primero de ellos es de Vampiro: la mascarada, donde en una pequeña campaña el DJ creó un adversario (un vampiro del clan Nosferatu), que logró tener en su mano a todos los personajes haciendo en todo momento lo que el quería sin que pudiéramos evitarlo. Llegado el momento final y cuando nos disponíamos a "explicarle" ciertos asuntos, se desvaneció delante de nosotros y todo recuerdo de su persona se borró de nuestra mente...dejándonos con un palmo de narices a todos.

El segundo enemigo favorito se ganó a pulso el título de uno de los enemigos más odiados (pero si lo recordamos será por algo). El juego era Shadowrun, y uno de los DJ habituales creo a un jefe de policía con personalidad propia (odiosa personalidad), que siempre aparecía cuando algún asalto se iba de madre y se formaba algún tiroteo. Nosotros le llamábamos "cariñosamente" Bigotín. Un tipo pequeño, escualido y con un bigote particular. Si a esto le añadimos voz de pito y cierto toque de pedantería, tenemos en la coctelera todos los ingredientes para desear acabar con su molesta presencia. Que el DJ le otorgara un grado altísimo de "inmunidad de guión" no hacía más que fomentar las ganas de "jubilarle" anticipadamente. El caso es que siempre nos acordamos de él. Curioso, ¿no?

Día 13: El PNJ más memorable que has conocido

Ya lo he dejado caer en la pregunta de mi personaje favorito. Que este conociera a Gandalf durante una de sus aventuras no tiene comparación. Y eso que la interpretación de ese personaje era mejorable, pero era Gandalf el gris...no puedo decir muchos más.

Por otro lado, durante la final de un campeonato de rol de El Señor de los Anillos en unas jornadas, el DJ creó una historia en la que nos trasladábamos hasta la mismísima caída del reino escondido de Gondolin. Compartir historia con personajes tan poderosos como el Rey Turgon, Tuor, Earendil, Thorondor (el rey de las grandes águilas)... y ver el enfrentamiento entre Ecthelion y Gothmog, señor de los Balrogs, fue bastante memorable (de hecho, esta historia bien podía haber sido la elegida para una de las preguntas anteriores).



Día 14: El Pj más memorable que conoció un Pj tuyo

Ya dije que me sería muy difícil contestar a algunas de estas preguntas de una forma rotunda, y esta es una de ellas. Podría elegir uno solo, y no sería justo. Tampoco hay uno que resalte por encima del resto, o al menos yo no lo recuerdo. Esto no sé si es bueno o no, según se mire. Pero dicho esto, voy a quedarme con dos que recuerdo ahora:

Star Wars: mi personaje era un mercenario rebelde que encontró su lugar dentro de un grupo especializado en misiones cuasisuicidas. Estaba compuesto por otro mercenario llamado Dew, un Wookiee (que tuvo un triste final) y un oficial imperial retirado (que también tuvo otro triste final un tiempo después por culpa de un golpe de avaricia que puso en riesgo la vida del resto del grupo, y que los dos mercenarios no toleraron). En ocasiones se unía algún otro personaje a las misiones y el grupo funcionaba muy bien. Del grupo "original" solo permanecieron con vida los dos mercenarios que llegaron a recibir alguna condecoración y alguna subida de rango.

El segundo de ellos lo encontraremos en Stormbringer. Cuando juntas en un personaje unas tiradas de características muy altas, que el jugador sea un gran conocedor de las reglas del juego y un munchkin, el resultado ya podéis imaginarlo: un Pj poderoso y muy por encima del resto de jugadores.

Si ese personaje es un Melnibonés y el jugador no tiene ningún problema en abandonar y utilizar a otros Personajes para su propio beneficio, el resultado es una aventura con una mortalidad muy alta entre los aventureros del grupo. Curiosamente, yo tenía un personaje con un nivel de poder aceptable, pero que no hubiera podido competir contra semejante individuo. Lo mejor de todo es que acabaron haciendo buenas migas durante la difícil aventura, gracias a que mi personaje se dedicó a pasar  todo lo desapercibido que pudo, para finalmente convertirse en los únicos supervivientes del grupo, cosa que disparó aún más los beneficios finales. Tan altos, que acabaron comprando unos navíos para comenzar a surcar los mares como nuevos piratas (capitanes piratas con dominio sobre demonios y demás...tipos chungos, sobre todo el Melnibonés. Mi personaje solo trataba de pasar desapercibido... :P).

F&H

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