Curiosamente, me he enterado de la idea hoy mismo y, aunque creo que me va a resultar bastante complicado cumplir con el objetivo, al menos comenzaré haciéndolo. Ya veremos hasta donde llego, si solo me uniré a algunas de las preguntas, o si terminaré completando el desafío en su totalidad.
Respondiendo a la pregunta del Día 1, ¿Cómo comenzaste con los juegos de rol?, mi respuesta no puede ser blanca o negra. Sería el año 1989, y mi grupillo de juego quedó constituido por mi hermano, mi primo y yo. A pesar de que yo era el mayor, fue mi primo el que me habló por primera vez de unos "juegos diferentes" que tendríamos que probar en alguna ocasión.
Y dicho y hecho, aprovechando que coincidíamos en una reunión familiar mi primo se hizo con un libro de rol y unas fichas. Lo malo fue que el libro no era un básico, si no el suplemento de Los Vikingos para Runequest de Joc Internaciotal. La cosa salió como salió, con mi primo y yo dirigiendo una extraña cosa donde mi hermano era el único jugador. Pero la cosa debió de gustarnos porque al poco tiempo acabamos jugando al D&D el famoso Dungeons & Dragons (recuerdo vagamente que el reglamento que teníamos eran unas fotocopias), donde avanzábamos por un dungeon, con mi primo de Master y mi hermano y yo como jugadores. La cosa consistía en ir avanzando sala tras sala para enfrentarse a los enemigos con los que nos fuéramos encontrando (y nuestros personajes no duraban demasiado, para que mentiros, con anécdotas incluidas de esas que tanto nos gusta recordar a los jugadores de rol).
Finalmente, acabamos comprando nuestros primeros manuales básicos (en la planta sótano de la librería El Aventurero, en la Plaza Mayor de Madrid). En mi caso el elegido fue El Señor de los Anillos de Joc Internacional, con el que aprendí a jugar de forma autodidacta. Poco después de leer el libro, creé una aventura propia: incluyendo planos, mapillas y demás, unas veintitantas páginas manuscritas en total, de lo que ahora denominaríamos como "aventura encarrilada". Poco después me lancé como Director de Juego de nuestro pequeño grupito familiar (Navidades del 89). Creo que esa fué realmente mi primera partida de rol, con muchos defectos y muchos errores, pero con un principio y final épico (con Dragón incluído). Eran otros tiempos y nosotros bastante críos, pero todas estas experiencias nos encantaron (así como las muchas posteriores que hubo) y desde aquellas primeras sesiones, los tres nos hicimos aficionados a los juegos de rol.No me gustaría dejar estar entrada, que no deja de tener ciertos aires de nostalgia y recuerdo, para dedicar estas líneas, donde he tratado de no pecar en exceso de sentimentalista como creo que estoy haciendo ahora, a mi hermano y a mi primo con los que tantos buenos ratos y sueños compartimos. Va por vosotros dos.
F&H














